Una Radiografía de Barcelona

Ángel Juez

Ave Cesar, morituri te salutant. Esta conocida frase empleada primero por los condenados a muerte y depuès por los soldados que iban a una guerra incierta en tiempos de los romanos, ilustra de una manera simbólica el cataclismo económico que se ve venir en Barcelona bien pronto. Sobretodo en el mundo de la hostelería y la cultura, y que afectaran sin duda a otros sectores.

Dicen que el turismo supone el 14% del PIB español pero yo creo que es más por que hay cantidad de trabajos colaterales como los de las gestorías, los comunicadores, vendedores de menaje y utensilios, relaciones públicas que también se han quedado sin trabajo. ¿Qué camarero o qué empresario de la hostelería, va a cambiar de coche este año? Alguien se comprará una moto de 500 cc3.

Los vendedores de hielo están desesperados, los repartidores de las distribuidoras tienen que hacer jornadas maratonianas por que no hay trabajo para todos.

Media Barcelona está en traspaso. Y la mitad de la mitad que queda, en rebajas.

Dijimos que los botellones se multiplicarían y definitivamente se multiplicaron, a los jóvenes les cuesta hacer caso.

La noche en Barcelona da pena, en las zonas de las coctelerías sólo está abierto el dry martini y vacío, el Tandem y el Solange ha vuelto al sistema antiguo, abre desde mediodía hasta las 9 de la noche. La zona de Santaló que ya estaba muy mal, ahora es una tumba, ni el gimlet está abierto de noche. el Raval aguanta a duras penas. En el gótico no hay más de 10 o 12 bares abiertos a partir de las 11 de la noche, las terrazas de las plazas no están tan animadas pero resisten, algunas que no existían antes están salvando la cuenta de explotación. En el borne las grandes coctelerías sufren, sólo las que han conseguido terraza funcionan minimamente. Hay terrazas nuevas como la del Fossar de les Moreres que no existían, han provocado que los bares que las han puesto obtengan el éxito más grande de su historia por que antes les costaba trabajar un montón. En la parte baja del ensanche, el piñata está petao, es la excepción que confirma la regla, también hay vidilla en el barrio de San Antonio, sobre todo por la tarde. El pueblo seco antaño tan bullicioso, sólo resiste a duras penas por la tarde y en las terrazas. La calle Blai y la plaza del Surtidor están animadas como de costumbre

En general los bares de interior están vacíos con pocas excepciones. La Barceloneta se apaga con el sol. Y en pueblo nuevo de noche hay más pena que gloria. La tarde la soportan los vecinos. El barrio de Gracia autóctono por naturaleza está mejor pero tiene numerosos agujeros negros. Las fiestas de Gracia no han conseguido llevar gente ni de paseo, Les corts y sants resisten a buen ritmo. Sarría y Sant Gervasi funcionan pero se apagan después de cenar. En sant andreu se ve mucha gente y en el vecino barrio del Clot también. Sant Martí está más solitario. La sagrada Familia ha pegado un cambiazo para mal, ni las terrazas de la avigunda Gaudi se llenan a diario, sólo un poco el fin de semana. Horta, El Carmel y Guinardó resisten notablemente bien, también gracias a los vecinos. Nou barris tiene mucha vida y más contagios si cabe. En la Verneda hay vida incluso de noche mención especial para El Naranjito, el único Coctel bar que tiene gente por la tarde sin disponer de terraza y necesita portero de noche para cumplir las distancias que propone la normativa actual, La sagrera es un barrio deprimido. El barrio de Maragall sigue muy vivo. En Zona Franca hay sitios emblemáticos como Granja Elena que siguen funcionando bien, el espíritu de polígono industrial hace que hayan naves convertidas en bares que están muy bien de precio y ahora son valoradas. Lo que funciona mejor es el extraradio, Hospitalet, Santa Colomma, Badalona, sólo han notado una caída en hostelería entre el 10 y el 15 %. Más que asumible.

En el ensanche las grandes terrazas que han ampliado su aforo en las esquinas y en la calle, son las que tienen más éxito, las terrazas que tienen el tráfico muy cercano les cuesta trabajar.

La rambla Catalunya funciona a medio gas, a pesar de su gran infraestructura. La palma se la lleva el Paseo de San Juan. La calle enrique granados hay un trozo que va bien y un trozo que va mal.

Creo que la incidencia es más negativa en el comercio que en la hostelería.

La deflación cada día está más presente. Sólo se vende cerveza.

En la Ciutat Vella en general y en el barrio gótico en particular sólo funcionan los bares que siempre han estado atentos a la clientela del país, tanto los catalanes como los extranjeros que viven y trabajan en la ciudad. Las terrazas funcionan pero de manera irregular, dependen mucho de la ubicación

Los restaurantes buenos y caros empiezan a resentirse, el mundo de la cultura está en las últimas.

Continuará...

Comentarios

Enviado por Agustí en Miér, 09/16/2020 - 11:51

Un desastre, però el Caribbean segueix funcionant, i mira que és petit.

A.

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