La evolución del margen y el beneficio

Ángel Juez

La hostelería era uno de los gremios con más margen de beneficio del mundo de la economía pero desde la crisis de 2008 no ha parado de menguar, hasta el punto de que bares con un margen muy amplio como los bares de copas ya no son rentables si el dueño no trabaja en primera linea, tampoco lo son los restaurantes de menús. Para que sean rentables hay que facturar muchísimo y eso pasa en contadas ocasiones. Las sucesivas subidas del IVA no se han podido reflejar en los precios de venta al público como tampoco las subidas de tarifas de los proveedores habituales que no atienden a razones, no perdonan, son multinacionales con tendencia al monopolio. El aumento del precio de los suministros como la luz, el gas, el agua y el teléfono también son un handicap. Si a eso le añadimos las exigencias de la normativa como el control del aforo, los limitadores musicales, los porteros para evitar que la gente haga ruido en la calle debido a la ley anti-tabaco, observaremos que el beneficio se resiente de forma considerable. No hay que olvidar que las nóminas y los impuestos tampoco son baratos, los trabajadores a menudo no son conscientes de que entre lo que cobran y lo que cuestan hay una notable diferencia a cargo de taberneros o empresarios.

Para rematar la jugada los tiempos que corren obligan a crear nuevos puestos de trabajo como el de Community Manager y los repartidores de publicidad en los bares de menús o los de flyers en el caso de los bares de copas que a menudo van acompañados de chupitos gratis. Todas estas circunstancias unidas al aumento abusivo de los alquileres y a la percepción existente de que los dueños de bares son ricos, lo que se nota de forma notable cuando encargamos una tarjeta, un logo o una página web a un diseñador por no hablar de los decoradores de tendencias, te dan unos palos de aquí te espero. Pasa algo parecido con la sensación que la gente tiene de los dentistas o los farmacéuticos, oficios antiguamente muy lucrativos que durante los últimos veinte años no han dejado de andar pa'tras como los cangrejos. En cambio los notarios siguen ganando dinero a espuertas y es que siempre ha habido clases y no podemos decir que la de la restauración sea una clase para privilegiados.

El aumento de establecimientos de hostelería que se ha producido los últimos años ha provocado una competencia que unida a los factores expuestos ha llevado a un descenso vertiginoso tanto del margen como del beneficio.

La pandemia nos ha situado en un callejón sin salida. Hace un par de años calculé que hacia falta que un 20% de los establecimientos cerrara y subieran los precios otro 20% para que los negocios fueran rentables. Es indudable que un 20% o más cerrarán, pero lo de subir los precios con la ruina que se nos viene encima lo veo más que improbable.

Franco dijo- hagan como yo, no se metan en política, y yo que no tengo nada de dictador les recomiendo que no se metan en hostelería, al menos de momento.

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