Gelu se supera

Ángel Juez

Nos cuenta Gelu que un día fue a visitar a Paco Bretau en los tiempos en que trabajaba en Slow, le pide una copa y Paco le cuenta, Gelu no sabes lo que me acaba de pasar, ha venido un cliente y me ha pedido un Dry Martini, he enfriado la copa con hielo y agua mientras lo preparaba en el vaso mezclador cuando de repente observo que el cliente coge la copa, se la bebe y me dice, perfecto, ¿Puede prepararme otro, por favor? No hase falta desir nada más.

 

Otro día estaba en el bar de un amigo y entra un camarero que había terminado su turno en un bar frente a la catedral y nos cuenta que había entrado la policía informada de que alguien robaba dinero de la caja y empezó a registrar a todo el personal. El camarero que era un perla, había pillado un billete de 10.000 pts y sin ningún tipo de reparo nos contó que se lo había tragado, lo que no sé es si después lo cagó.

 

Durante la crisis financiera el trabajo pegó un bajón increíble. Un domingo por la noche se me vació el bar antes de la medianoche, por aquello de la militancia aguanté hasta las dos, estaba amargado cuando oigo murmurar en la puerta, saco la cabeza y veo a diez o doce chavales jóvenes cargados de latas en la puerta del local, estos acaban conmigo pensé, le eché valor y salí a su encuentro advirtiendo que en mi local no se podía entrar con la lata en la mano, las tiraron en una papelera contigua y entraron. Pidieron doce cervezas que les serví con el posa vasos y la copa correspondiente, el que llevaba la voz cantante me dice, es usted un buen profesional, hago lo que puedo contesté, ¿y este? Le pregunté señalando a uno que se estaba comiendo los pétalos de las flores que había en la barra. Es ecuatoriano, contestó, lleva 21 horas seguidas trabajando el pobre. Les pregunté dónde trabajaban y cuál no sería mi sorpresa cuando me contestaron, en el Tickets con Albert Adrià. Eso quiere decir que estáis tremendamente puteados y cuando os sueltan vais a dar la bulla al primer local que se os pone por delante ¿no? Exactamente, contestó, ya veo que usted sabe mucho de esto. Se comportaron admirablemente (incluso el de las flores), se ofrecieron para facilitarme una reserva si les quería visitar, repitieron tres veces y me salvaron la noche. Está claro que en este oficio no hay que dejarse amedrentar.

 

Hubo una época en que en Barcelona se podía ir desnudo por la calle, de hecho había un par de personajes que se habían hecho muy populares por andar despelotados.

Una tarde me visitaron un par de australianos que editaban una revista naturalista en su país y me propusieron hacer un reportaje de fotografía con dos chicas desnudas en mi bar dejándome claro que no se trataba de nada erótico y mucho menos pornográfico, y me dieron referencias de otros bares dónde lo habían hecho sin problemas. Conocía el tema porque la semana anterior me había caído en el bar uno de los que se exhibían por la calle, contesté que mientras pagaran no tendría ningún problema siempre que respetaran la privacidad de los clientes que hubiera en el local. Nos pusimos de acuerdo y quedamos para el lunes por la noche. Entre que avisé a algunos clientes (pocos) y que las chicas salieron a pasear por la calle, el local se petó. Cuando todo el mundo estuvo servido me pidieron permiso para que las chicas entraran en la barra, accedí. En aquel momento entró por la puerta una pareja cogida de la mano,el chico al ver el panorama alucinó pero ella en cuanto lo vió le estiró hacia la calle y dijo ¡¡¡ Aquí no!!!

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